Reflexión
Cuando discriminamos a alguien, lo ofendemos, o lo maltratamos, lo importante no es buscar el perdón del otro, por que el problema es nuestra conciencia, lo liberador o lo que te libera no es el escuchar el te perdono, sino sentir el arrepentimiento por haber actuado mal, cuando reflexionamos y nos damos cuenta de nuestro error y el arrepentimiento es sincero, esta bien pedir perdón, pero recién ahí el pedirlo te alivia o te libera de la culpa. Ser sincero con uno es lo fundamental, por que poner el problema o la carga en el otro no ayuda, el admitir que te equivocaste, mas halla que el otro te perdone o no es lo que alivia, por que lo que te da la paz interior es tener la conciencia tranquila.
